20 marzo 2008

Déficit exterior


Dicen que dicen las malas lenguas que cada día nuestro déficit es mayor... compramos fuera lo que no sabemos producir dentro.

La Iglesia está contribuyendo a este déficit adquiriendo productos de primera necesidad en el exterior cuando en nuestro país somos capaces de producirlos o fabricarlos y ponerlos a disposición del ciudadano que lo necesite o lo desee. La Iglesia está contribuyendo a este déficit por un "quítame allá estas pajas", si señores si, por más de una paja.

Pajas agrarias, pajas pajas y pajas mentales.

Hablando de intransigentes... bueno, si no hablábamos ahora lo haré.


El párroco de la iglesia de Santiago y el vicario de la Diócesis de Huesca no permiten que un niño que quiere hacer la Primera Comunión, comulgue con una hostia sin gluten. El niño es celíaco y los padres propusieron que comulgara con una hostia de maíz, en lugar de una elaborada con trigo, ya que si no podría tener consecuencias para su salud, como alternativa propusieron a los papás que el niño podría hacer la comunión con vino pero los padres dijeron que nones que su niño no toma alcohol a tan temprana edad, y alegan que está prohibido el consumo a menores, propusieron, en contrapartida, consagraran mosto que, como todos sabemos, no entrompa, pero el vicario les dijo que tampoco, que o era pan o era vino, nada de productos light.

Al parecer, y según el delegado de Liturgia del Arzobispado de Barcelona, Josep Urdeix, la hostia que se utiliza para comulgar debe llevar un "mínimo de gluten" para que se considere pan, y que, por tanto, cumpla con los requisitos para considerarse la "materia de la eucaristía" e incluso, declaró y explicó que tiendas litúrgicas venden estas obleas para celíacos.


Pero parece ser que en Aragón no bajan del burro, todos sabemos que su característica más apreciada es la tozudez, el párroco de la Iglesia de Santiago y el Obispo deben desconocer de la existencia de estas tiendas en Aragón Este así que sin encomendarse ni a Dios ni a su padre argumentaron a los papás desconsolados que existe un documento emitido en junio de 1995 por el actual Papa Benedicto XVI, entonces Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, donde detallan que las hostias sin gluten son “inválidas para el sacramento”, si bien se consideran “materia válida si en ellas permanece la cantidad de gluten suficiente para obtener la panificación”. Y de ahí no salen.

Como el evento se acercaba, la cosa se embolicaba, los padres se cabraban, el niño lloraba y el boicot a los productos catalanes continua en vigor :QP: el Obispo de Huesca-Jaca, señor Jesús Sanz, ha decidido tirar por el camino cristiano más rápido y deficitario para la balanza exterior española:

Ha importado las obleas!

La importación desde Alemania de obleas con una cantidad mínima de gluten permitirá a un niño celiaco de Huesca recibir sin riesgo la primera comunión.

hablaba de intransigentes. Con lo fácil que sería bendecir un cacho pan sin gluten del que venden en la panadería y ofrecerlo a los niños bien empapadito con vino sacralizado y un poco de azúcar si se terciara... una merienda de rechupete que, de seguro, tanto los papás como los curas disfrutaron en su infancia. Se están perdiendo las tradiciones a pasos agigantados.


Pajas pajas.

Ayer, hablando con unos amigos, salió en la conversación, el Opus... hablábamos de la hipocresía, bulas varias y demás zarandajas. Nos contaron del caso de un matrimonio que no podía tener hijos si no era por inseminación artificial, ambos del Opus. Preguntando a la ginecóloga, amiga de la familia, cual era el procedimiento para inseminar a la mujer con el esperma del marido, offcors, les explicaron que el caballero debía hacerse una paja, o sea masturbarse, ¡¡¡pecado!!! recoger el líquido elemento en un condón ¡¡¡pecado!!! y a partir de ahí la cosa estaba encaminada.

Consultaron con el pastor espiritual opusero como hacerlo sin caer en una cadena de pecados.

Enseguida les ofrecieron solución, aún y admitiendo que la inseminación artificial no era la forma "natural" de procrear entendieron que un niño nacido de una familia cristiana era una futura oveja que no debían desperdiciar.

Para la masturbación, pecado/sacrificio en pro de la familia en este caso, el perdón y autorización celestial sin contrapartida de penitencia alguna, en cuanto al condón cursaron pedido a la sede central del Opus en Nueva York: [b]Una caja de cordones bendecidos[/b]. Más déficit en la balanza exterior.

El roró ya camina y es una bendición de dios.


Digo yo que sería una fórmula interesante para la autofinanciación de la Iglesia. Propondría al señor Rouco Varela que en todas y cada una de las "manifestaciones litúrgicas callejeras" a las que, últimamente, convoca a sus fieles día si y día también instalaran unas paraditas en donde vendieran los condones bendecidos, bendición solemne que podría cerrar todos los actos solemnes. Asimismo las parroquias no las pasarían canutas si además de pasar el cepillo procedieran de igual forma. Los fieles saldrían de misa reconfortados con diversas bendiciones, la propia y la de las cajas de condones. Previo pago.

En fin...

la historia de las pajas mentales es un compendio de las dos pajas explicadas anteriormente.

Con Dios hermanos.



Publicar un comentario